Crónica

Grupo Colina: Hechos sin resolver

En busca de respuestas. Varios años después de las masacres cometidas por el grupo Colina y que aterrorizaron al Perú, las víctimas siguen sin encontrar justicia ni consuelo.



¿Quién fue el grupo Colina? El grupo Colina, también llamado el escuadrón de la muerte fue un grupo paramilitar que operó en distintos destacamentos desde los años 1980 hasta inicios de la década de 1990. 
Fue creado en el periodo del exmandatario Alberto Fujimori. Ellos realizaban en secreto seguimientos y captura de terroristas. Cometieron diversos crímenes, entre ellos está el atentado en Barrios Altos y La Cantuta. El primero sucedió el 3 de noviembre de 1991. Era un domingo por la noche, cuando el Grupo irrumpió en un inmueble del jirón Huanta, donde se realizaba una pollada, asesinando a 16 personas. Ellos argumentaron que recibieron información acerca de una reunión senderista que se llevaba a cabo en ese lugar. La segunda intervención fue el 18 de julio de 1992, en La Cantuta, poco después del atentado terrorista en la calle Tarata. Este acto se les atribuía a 9 estudiantes y un profesor de la Universidad la Cantuta, ante esto, ellos fueron sustraídos de sus residencias y posteriormente, desaparecidos. Los restos de dos de ellos fueron hallados en fosas un año después.


Años posteriores, los dos casos llegaron a la corte IDH (Interamericana de Derechos Humanos). Estos fueron calificados como actos graves a los derechos. Las leyes que se dictaban en el gobierno de Alberto Fujimori, ayudaron a exonerar a los responsables. El Estado peruano comenzó a cumplir con las sanciones e investigar a los responsables. En el año 2009, Alberto Fujimori fue sentenciado a 25 años de prisión por la Sala Penal Especial, se determinó que había sido autor mediato de los delitos suscitados en Barrios Altos y La Cantuta.
A pesar de las medidas que se tomaron, los dos casos continúan abiertos, debido a que siguen existiendo medidas que el Estado aún no cumple. Las últimas resoluciones de 2009 (caso La Cantuta) y 2012 (Caso Barrios Altos) evidencian la falta de investigación y la falta de pago de la reparación civil a los familiares de las víctimas.


Asimismo, el periodista Adrián Aguilar, relata que un compañero de su clase, quién era miembro de Sendero Luminoso, estaba al tanto de la masacre que iba suceder en Barrios Altos. También, comentó que su informante en la policía le relató que cuando hicieron el reconocimiento de los cadáveres se encontró una llave de un locker, lo cual evidenciaba que era un estudiante de la Cantuta, más no se confirmó si formaba parte de algún grupo terrorista.  Por otro lado, afirma que el grupo Colina contaba con respaldo político de alto alcance, pues el decreto que se creó en el gobierno de Fujimori los exoneraba de todo acto que hayan cometido. Y para Adrián Vicente, el Grupo Colina operaba con conocimiento del entonces presidente Alberto Fujimori, debido a que él mantenía contacto directo con Vladimiro Montesinos.

Pasaron más de 20 años desde los sucesos y las víctimas siguen esperando justicia.  Tras saber el posible indulto humanitario que se le iba a entregar al ex presidente Alberto Fuijimori; Gisela Ortiz, hermana de una víctima de la masacre de la Cantuta y los familiares de víctimas de Barrios y la Cantuta, pidió hablar con el Vaticano, porque siente que se sigue viviendo una injusticia. Del mismo modo, realizaron un plantón frente al Congreso Constitucional, para exigir que el habéas corpus sea rechazado. Así podemos notar que siguen surgiendo dificultades para las familias de las víctimas, puesto que la justicia peruana tiene aún en respaldo a los actores intelectuales de estos crímenes.






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